Líderes felizmente imperfectos

Irene Indriago Castillo - Perú

agosto 24, 2021
¿Cuántas exigencias tenemos como líderes? ¿Cuántas veces en nuestras responsabilidades nos perdemos de nuestro SER y nos quedamos solo en el hacer? ¿Alguna vez hemos sido juzgados por mostrarnos vulnerables ante nuestro equipo de trabajo?

Autenticidad, vulnerabilidad, humanidad

Liderar equipos de trabajo, proyectos, emprendimientos, familia, nos lleva a tener exigencias sobre los objetivos a lograr, organización, planificación, ser ejemplo, brindar confianza e incluso, tener respuestas a todas las interrogantes para desarrollar equipos seguros para alcanzar lo esperado o más.

Como líderes muchas veces consideramos que “debemos” transcurrir día a día, desde la:

  • Perfección.
  • Excelencia.
  • Con todas las respuestas.
  • Sin o con muy pocos errores.
  • En control de las situaciones.

De estas expectativas, se desprenden autoexigencias que nos llevan a altos niveles de estrés y pueden alterar nuestro cuerpo en lo físico, mental, emocional y espiritual. Consideramos que mostrarnos como seres humanos vulnerables, no perfectos y sin todas las respuestas, nos ubica o evalúa al juicio de los demás como una falla en la forma de liderar.

Pero lo difícil no es lidiar con el juicio de otros, sino con nuestros propios juicios que establecen pensamientos en nuestra mente que funcionan como “látigos” que nos castigan y agotan en nuestra cotidianidad y labor.

Mirarnos desde nuestra humanidad y el rol que toca en el ejercicio del liderazgo, nos invita a romper con estas creencias o paradigmas que más que acercarnos a las personas con las que estamos, nos hace ver más bien lejanos. Ser vulnerable, significa mostrarnos susceptibles al error, a las emociones, a la búsqueda, a ser nosotros mismos, soltando la exigencia de sentirnos distintos o mejores que las otras personas.

Ser vulnerable ha tenido una connotación negativa, asociada a debilidad, fragilidad, a ocultar nuestros quiebres, incluyendo que pudiera estar influenciado por el género, pero sin dejar de ser mal visto cuando tu posición reviste un halo implacable de “perfecta ecuanimidad”. Sin embargo, sabemos que no es así, en esa posición escogida o asignada no podemos separarnos de nuestro ser.

Por el contrario, tener la oportunidad de conocernos, reconocernos en esos aspectos vulnerables, nos permite una interacción más genuina con nosotros mismos y con las demás personas.

¡Todos somos vulnerables!

“Nos permitiremos ser nosotros mismos y comunicar a los demás nuestras luces y nuestras sombras y esto nos hará más creíbles al ser más auténticos para los demás y estar más centrados emocionalmente para manejar eficazmente la alta presión diaria.”

Mike Robbins

Mostrarnos vulnerables implica correr el riesgo de exponernos emocionalmente, aceptando nuestra vivencia ante la incertidumbre en nuestro entorno. Es expresar nuestros miedos e inseguridades para afrontar los aprendizajes que conllevan los retos del equipo, capaz de pedir y recibir ayuda, diciendo no sé, cuando sea necesario.

De esta forma encontramos a un líder más coherente consigo mismo, congruente entre su pensar, sentir y ejecutar. Capaz de hacer crecer su SER mediante el autoconocimiento, la gestión emocional, valentía y autenticidad ante sus equipos de trabajo. Con la habilidad indispensable de lograr una comunicación asertiva, sin caer en la manipulación ni en el ocultamiento por su vulnerabilidad.

Aceptamos nuestras imperfecciones, pero además somos capaces de ponerlas al servicio del equipo para humanizar las relaciones, consiguiendo mayor apoyo y contribución. Permitiendo no solo exponer, sino escuchar la autenticidad de cada una de las personas que trabajan o viven con nosotros. Capaces de aceptarnos y aceptar a otros, siempre dentro del clima del respeto, la regulación y el aprendizaje constante entre todos.

La vulnerabilidad expresada adecuadamente, nos permite estimular la Innovación, el trabajo en equipo, un mayor compromiso, menos tensión emocional, conexión más fuerte con el equipo y aliados, fomenta la búsqueda de soluciones y muy especialmente, nos permite vivir más saludables.

La vulnerabilidad nos permite comunicar desde nuestro SER. Dejar el peso de la “perfección” por la declaración de sentirnos “Felizmente Imperfectos”.

Se hace necesario crecer en todas nuestras dimensiones, física, mental, emocional y espiritual. Busquemos guía y espacio para recorrer este camino de ser mejores líderes desde nuestra vulnerabilidad.

 “Los dones de la imperfección y la autenticidad es la práctica diaria de liberarnos de lo que creemos que deberíamos ser y abrazar en cambio, lo que realmente somos.”

Brené Brown

¿Te gustaría crecer en todas tus dimensiones? Física, mental, emocional y espiritual.

Irene Indriago Castillo - Perú

Psicóloga Clínica y Cognitiva Coach Organizacional @psicoirenecoach - Lima

6 Comentarios

  1. Yasmelith Valbuena

    Definitivamente en este mundo tan cambiante, donde los desafios estan a la vuelta de la esquina, es importante revisarnos internamente cada cierto tiempo y reflexionar sobre lo que queremos y como nos sentimos. Pues a veces sólo esta el piloto automático encendido y no disfrutamos el día a día.
    Me conecté mucho con el artículo! Gracias.

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    • Irene Indriago

      Cuanto me alegra Yasmelith que este artículo haya conectado con tu sentir y pensar. Los líderes debemos estar en el camino del Autoconocimiento para reconocer nuestra vulnerabilidad. Ser mejores líderes nos invita a ser mejores seres humanos. Gracias por tu valioso aporte.

  2. Jesús David Pinto

    Es tan común ver como las organizaciones crearon y mantienen sus esquemas de Desarrollo Organizacional basados en la visión de un líder rigido pero liderazgo flexible. Donde, los comportamientos que sirven para evidenciar competencias como «orientación al logro» e «impacto en influencia» o incluso «adaptación al cambio y flexibilidad» son encuadrados en guías que dejan poco espacio a la naturalidad. Esto favorece la aparición de síndromes con el mobbing o burnout.

    Se que la nueva generación y los senior/mentores de hoy están promoviendo cambios culturales interesantes que mejorarán las relaciones laborales

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    • Irene Indriago

      Gracias a ti, apreciada Rosmariol, por tomar tu tiempo para leerlo y valorar su información en la formación del liderazgo. Si lo compartimos en nuestros conocidos, seguro llegará a más personas. Gracias!

  3. Irene Indriago

    Totalmente de acuerdo contigo Jesús David y esto lleva a qué las organizaciones tengan menos capacidad para retener al nuevo talento humano que requiere flexibilidad y expresión, incluso fuera de los marcos de su labor. Más naturalidad desde nuestra humanidad. Gracias por tu excelente aporte.

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  4. Rosmariol Rodriguez Ruiz

    Gracias Irene! Ojalá muchos de los líderes que he conocido, pudieran leer este artículo.

    Responder

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